Carboncillo

El Dibujo a Carboncillo, entre la luz y la oscuridad:
 
Se trata de un nuevo impulso hacia el dibujo dado por Rudolf Steiner a partir de las cualidades propias de la luz y la oscuridad. Esta disciplina desarrolla un nuevo método de sombrear, empleando trazos rítmicos diagonales. A partir del intercambio de planos y superficies de luz y sombra se llega a la forma.
El trabajo de dibujo en blanco y negro a carboncillo con trazos diagonales que van de arriba hacia abajo, de derecha a izquierda, conlleva un elemento terapéutico pues ayuda al yo del hombre a encarnar y a trabajar correctamente en el plano físico. Es de gran ayuda para jóvenes y adolescentes, pero también para muchas personas que tienen problemas de falta de concentración y/o de orientación en el espacio. Ayuda a vincular el pensar, el sentir y el querer: cabeza, corazón y mano. El artista en esta disciplina, al trabajar, comienza a pensar con su mano; cuando trabaja concentrado sus pensamientos fluyen a través de sus manos. La cabeza dirige su capacidad para la vida espiritual hacia la expresión física a través de las manos. Asimismo, el ritmo interno que siente al dibujar con sombreado diagonal tiene su efecto en su sistema rítmico ennobleciendo el sentimiento del artista.
Aunque es evidente que ya en el pasado se ha logrado conseguir gran belleza en el dibujo de líneas, esta nueva aproximación abre nuevos horizontes hacia el futuro. Al evitar la línea de contorno en todo dibujo, tenemos la posibilidad de penetrar directamente en las cualidades vivientes de la luz y la oscuridad de una forma tan natural como el ritmo de nuestra propia respiración, dejando así espacio a la inspiración.
Este método exige por lo tanto nuevos elementos, distintos de los habituales en el aprendizaje del dibujo. Para empezar, requiere el desarrollo de la capacidad de observación cualitativa en grados de luz y oscuridad y luego la de representación con trazos diagonales. Se podría considerar esta disciplina como una alternativa a los métodos ortodoxos del dibujo o bien como plenitud de ellos.